Tu equipo para entrenar en rodillo
La mayoría de los triatletas hacen buena parte de su entrenamiento de bici bajo techo: rinde el tiempo, es seguro de noche y con mal clima, y es fácil hacerlo estructurado. Así se arma un equipo que de verdad den ganas de usar.
1. Elige tu rodillo
Hay tres tipos principales:
- De rueda: la rueda trasera de tu bici presiona contra un rodillo. Suele ser el más barato y rápido de montar, pero desgasta la llanta trasera y tiende a ser más ruidoso.
- Transmisión directa: quitas la rueda trasera y montas la bici en el cassette del rodillo. Más silencioso, más estable y normalmente más preciso en potencia.
- Bici inteligente: una bici completa para interiores. No tienes que montar y desmontar tu bici, pero es lo más caro y ocupa un lugar fijo.
Un rodillo "inteligente" se conecta a apps y puede ajustar su propia resistencia. Si sigues un plan, la función que debes buscar es el modo ERG, que mantiene exactamente los vatios que pide el entrenamiento. La herramienta para elegir tu rodillo inteligente evalúa rodillos con las especificaciones que publica cada fabricante: pendiente simulada máxima, precisión de potencia, ERG, si se pliega y si incluye cassette.
2. Revisa que le quede a tu bici
Antes de comprar, compara la lista de compatibilidad del rodillo con tu bici:
- Tipo de eje: cierre rápido o eje pasante, y su medida.
- Cambios: un rodillo de transmisión directa necesita un cassette con el mismo número de velocidades que tu bici. Algunos lo traen; otros no.
Si tienes dudas, en un taller de bicis te lo dicen en un minuto. ¿Usas una bici de ruta en el rodillo y piensas en acoples? La herramienta ¿bici de triatlón o de ruta? te da una respuesta directa.
3. Mantente fresco
Bajo techo no hay viento que te refresque, así que el calor se acumula rápido. Un ventilador potente dirigido hacia ti es lo que más cambia qué tan fuerte puedes rodar y cuánto tiempo aguantas. Ten una toalla a la mano y bebe según tu plan, igual que afuera. La calculadora de nutrición te ayuda a pensar en líquidos y sodio para las sesiones largas.
4. Protege tu piso y tu bici
Un tapete para rodillo atrapa el sudor y reduce el ruido para quien vive abajo. El sudor es duro con las bicis, así que limpia el cuadro, el manubrio y la zona de la dirección después de cada sesión.
5. Elige una app y una forma de ver tus datos
Las apps de entrenamiento van desde bibliotecas de entrenamientos estructurados hasta mundos virtuales donde ruedas con otras personas. La mayoría de los rodillos inteligentes funcionan con las más populares, pero revisa la lista de compatibilidad de la app. También sirve una banda de frecuencia cardiaca o un reloj que muestre tus datos en tiempo real. El comparador de relojes muestra batería y modos de triatlón lado a lado.
6. Entrena por zonas
Las sesiones bajo techo son donde el entrenamiento estructurado brilla. Haz una prueba de FTP y usa la calculadora de zonas de entrenamiento para convertirla en zonas de potencia, además de zonas de frecuencia cardiaca para bici y carrera. Repite la prueba cada seis a ocho semanas. Para ver cómo se traduce tu velocidad en bici el día de la carrera, prueba la calculadora de tiempo de triatlón.
7. Haz que empezar sea fácil
El mejor equipo es el que usas. Si puedes, deja la bici montada en el rodillo con el ventilador, la toalla y la botella listos, para que empezar tome un minuto, no veinte.
¿Comparando dos rodillos? Las comparativas cara a cara ponen sus especificaciones lado a lado.